Gestación subrogada en Ucrania: Situación actual

Situación Ucrania gestación subrogada

Madrid, 3 de octubre de 2018

Durante las últimas semanas se han ido publicando en la prensa española múltiples noticias relacionadas con los procesos de gestación subrogada en Ucrania, y con esta nota queremos hacer un resumen de la situación actual en el país. Cada vez más familias solicitan realizar el tratamiento allí, y comprendemos que es importante conocer exactamente dónde nos encontramos.

Os adelantamos que el inicio de nuevos procesos continúa con normalidad. De hecho, tras las operaciones contra una clínica acusada de varios delitos, en INTERFERTILITY hemos tenido un aumento significativo de familias solicitando hacer el proceso con nuestra supervisión y garantías. Aun así, es importante que quienes deseen comenzar ahora conozcan el panorama y perspectivas para estos procesos en el país.

Inscripción y registro de los niños españoles nacidos por gestación subrogada

Actualmente, la embajada de España en Kiev está inscribiendo a los bebés a buen ritmo, pero es necesario conocer los problemas que ha habido y sus posibles soluciones:

Cada año, varios cientos de niños españoles nacen en Ucrania gracias a la gestación subrogada. Hasta el pasado 5 de julio, el protocolo para inscribir y proporcionar documentación a los niños era el siguiente: los padres y la gestante acudían a consulado, se practicaba una prueba de ADN con certificación de la toma de muestras para confirmar que el bebé era español a través de un informe de laboratorio español (con cadena de custodia), y la gestante firmaba un documento para facilitar la adopción por parte de la madre española. Tras este trámite, el bebé recibía un pasaporte español en el que figuraban como progenitores el padre y la gestante ucraniana, y una vez en casa mediante un procedimiento judicial de adopción el bebé quedaba finalmente regularizado como hijo de su padre y madre españoles.

El pasado 5 de julio de 2018, la embajada informó de que dejaría de realizarse este procedimiento, e instó a que las familias volviesen a nuestro país con pasaporte ucraniano. Esto es algo que ocurre con familias de otros países, aunque no es habitual.

De seguirse el procedimiento sugerido por nuestra embajada, los bebés obtendrían un pasaporte ucraniano en el que figurasen ambos padres españoles, y al llegar a casa realizarían el procedimiento judicial (en este caso serían dos procesos consecutivos) para regular al bebé completamente. Varias familias de INTERFERTILITY que se encontraban en Kiev este verano iniciaron el procedimiento para obtener la ciudadanía ucraniana del bebé, que ya se ha completado con éxito en algunos casos.

En todo caso, y tras las quejas en la prensa de varias familias por no obtener el pasaporte español y tener que solicitar el ucraniano, el pasado 10 de septiembre la embajada de España volvió a proceder con las inscripciones con un protocolo parecido al anterior, aunque prescindiendo de la prueba de ADN certificada y con cadena de custodia.

En este momento se desconoce si la vuelta a las inscripciones en la embajada es permanente o volverá a haber algún cambio, pero lo que es seguro es que en cualquier caso los bebés obtendrán siempre su documentación, española o ucraniana, y podrán volver a casa.

Operación policial contra la clínica Biotexcom

En paralelo a esta situación, saltó la noticia de que una de las clínicas de Kiev había sido intervenida por la Fiscalía General del Estado de Ucrania. Sus responsables eran acusados de varios delitos, entre ellos tráfico de menores y evasión fiscal, y lo último que se sabía era que máximo responsable se encontraba en arresto domiciliario.

Desde INTERFERTILITY consideramos que esta operación es una prueba de que la ley de gestación subrogada en Ucrania funciona, y que si alguien trata de saltar las normas, es puesto a disposición judicial. Por lo tanto, consideramos la operación una buena noticia.

La polémica en Ucrania ha sido muy fuerte, porque varias mujeres gestantes aparecieron en la prensa denunciando condiciones de explotación, se comprobó que algunas eran desplazadas o residentes en la zona de conflicto al este del país, y lo que sería gravísimo: presuntamente no se permitía a las mujeres gestantes estar protegidas por un contrato hasta la semana 12 de embarazo, ni se les permitía saber antes de iniciar el procedimiento todos los datos de la familia a la que iban a ayudar. Se habría estado pidiendo a los padres que firmasen contratos en blanco, dejando a las mujeres gestantes en una situación de indefensión absoluta en las primeras semanas del proceso.

En INTERFERTILITY nunca colaboramos con esta clínica, porque cuando nuestro equipo directivo visitó sus instalaciones, comprobamos que no cumplían nuestros requisitos mínimos de seguridad y transparencia. También se sabía desde hacía meses que la fiscalía había detectado indicios de delito, y la negativa de la clínica a vitrificar embriones levantaba sospechas sobre posibles inseminaciones artificiales en algunos casos.

Puesto que nunca trabajamos allí, ninguna de las familias que confían en INTERFERTILITY se ha visto afectada por los registros policiales o los interrogatorios de la policía ucraniana. Los trámites para obtener la documentación ucraniana tampoco se han visto afectados.

Además de felicitar a las autoridades por su labor de supervisión, hacemos un llamamiento a las familias y a los profesionales del sector a tomar estos hechos con seriedad. Nunca deben aceptarse procesos en los que los futuros padres y la gestante no se conozcan previamente y firmen un contrato ante notario; y es necesario comprobar que las mujeres que participan en los procesos ven respetados todos sus derechos.

Propuestas de reforma legislativa

A raíz de la polémica desatada por la operación contra la clínica antes mencionada, varios diputados han lanzado propuestas para endurecer y reforzar la ley de gestación subrogada en Ucrania. De nuevo, desde INTERFERTILITY consideramos que esta es una buena noticia. Alguna de las propuestas proponen que en el futuro los ciudadanos extranjeros no puedan realizar el tratamiento en Ucrania, pero esta parece una postura minoritaria, y lo que sí es seguro es que se establecerán penas más duras para quienes no actúen con garantías o violen los derechos de las mujeres, algo sobre lo que sí hay consenso.

Aunque los cambios legislativos son impredecibles y a veces pueden ser muy rápidos, el trabajo parlamentario sobre estas reformas posiblemente lleve meses o incluso años, por lo que no se esperan cambios a corto plazo.