¿Quiénes son las mujeres gestantes en Canadá?

Una respuesta frente al odio y el desconocimiento

gestamte canadiense
Chantelle McCallum junto a Noah, el niño catalan al que gestó hace un año

El sábado 14 de abril publicamos la foto que una pareja nos mandó desde Canadá con su hija recién nacida. Se trataba de una imagen llena de amor, compartida por dos padres orgullosos abrazando a su bebé. Estábamos seguros de que iba a emocionar a muchas personas, y ayudar a otras a comprender todas los sentimientos que hay en los procesos de gestación subrogada.

Sin embargo, además de mensajes de felicitación y alegría, a través de la red social Twitter comenzaron a llegar insultos y ataques de todo tipo.

En respuesta a todos esos mensajes de odio, nos gustaría hablaros de cómo son las mujeres gestantes en Canadá, y sobre todo, presentaros a algunas de ellas. Cada año cientos de mujeres (no miles ni millones, pero sí cientos) se prestan voluntariamente a ayudar a otras personas a formar sus familias en Canadá; y al contrario de lo que lo que algunos grupos e individuos dan a entender, esas mujeres no son máquinas sin sentimientos u opiniones. Son personas perfectamente capaces de explicar los motivos de su decisión, su situación personal y lo que esperan de la sociedad.

En un primer momento pensamos responder presentando la historia individual de la mujer que gestó a la niña de la fotografía que generó todo este odio; pero tras comunicarles tanto a ella como a los padres lo que había ocurrido, nos han pedido mantenerse a margen y poder seguir disfrutando de estos días juntos antes de que papás y bebé viajen a casa. A cambio, nos gustaría presentaros a otras tres de las mujeres gestantes que han ayudado a familias que confían en nosotros. Hay muchas más, y si seguís nuestras redes sociales, continuaremos publicando las imágenes y testimonios que nos mandan. Lo que ha ocurrido nos reafirma en que hay que seguir dando visibilidad a todas las partes implicadas en los procesos de gestación subrogada, y muy en especial a las mujeres gestantes.

Está claro que la decisión de estas mujeres es incomprensible para muchos. Que hay quien siente asco hacia ellas, quien no entiende que se pueda gestar (y por tanto también cuidar) de una niña durante 9 meses y no sentirla como una hija, quien no entiende que se puedan pasar por todas las molestias y riesgos de un embarazo sólo por altruismo… Pero cada vez más mujeres seguirán dando la cara y explicando sus motivos y sus realidades.

Algunas de las personas que han insultado o despreciado a estas mujeres se autodenominan periodistas, y esperamos que antes de seguir hablando de ellas, hagan el esfuerzo de comunicarse con alguna mujer que es o ha sido gestante. Es muy sencillo de hacer porque la gestación subrogada es un fenómeno público en países como Canadá, Estados Unidos o Ucrania. En estos dos últimos países la gestación subrogada no es necesariamente de carácter altruista, de modo que la investigación puede ser aún más rica si se contacta también a mujeres para quienes el factor económico haya sido importante. No hace falta más que dirigirse a alguno de los grupos de Facebook y foros online donde cientos de mujeres comparten sus testimonios y experiencias para conseguir una comunicación directa y sin intermediarios.

Chantelle

Chantelle McCallum gestó el año pasado a Noah, hijo de nuestro compañero Michael y su marido Jordi. El proceso fue tan enriquecedor que en estos momentos comienza un segundo camino para darle un hermanito/a a Noah. Chantelle ha creado un Video-Blog para ir compartiendo su experiencia como gestante, y podéis acceder e incluso contactar con ella desde este su canal.

Chantelle y su pareja junto a los chicos de Barcelona a quienes ayudó a formar una familia
Chantelle y su pareja junto a los chicos de Barcelona a quienes ayudó a formar una familia

Staphenie

El caso de Stephanie es especialmente interesante, porque un reportero de TV3 se alojó un tiempo en su casa para realizar un reportaje sobre su día a día. En el reportaje Stephanie habla de su trabajo en la Universidad de Ottawa, así como sobre su activismo en distintas organizaciones sin ánimo de lucro y sobre la experiencia y los motivos que le llevaron a gestar a la hija de una pareja de Madrid, a quienes también acompañamos en su proceso desde INTERFERTILITY.

Aquí el programa completo.

gestante Stephane Canadá
Staphenie gestante candiense

K.

Por último, os dejamos la historia completa de K., que publicamos hace ya varios meses en nuestro blog.

Aquí el post sobre su experiencia.

Algunos datos sobre la gestación subrogada en Canadá

Queremos terminar aclarando algunos de los muchos datos erróneos que se han dado en estos días:

En Canadá no es necesario acudir a empresas como INTERFERTILITY para realizar el proceso de gestación subrogada. Muchas familias buscan directamente a una mujer que desee ayudarles a través de foros de internet, asociaciones o en su propio entorno. Quien lo desea, como fue el caso de la pareja que nos mandó la fotografía, puede tener el apoyo de profesionales para ir siendo asesorado y acompañado en todo el proceso. INTERFERTILITY no cobra por encontrar una gestante, ni mucho menos por el resultado del proceso. INTERFERTILITY y otras empresas similares reciben unos honorarios por sus servicios de acompañamiento y asesoramiento en un proceso que es muy complicado y para el que por desgracia no existen recursos públicos de apoyo. Esto es independiente de que el proceso en sí pueda ser altruista en Canadá.

Las gestantes en Canadá no reciben un pago por el embarazo, ni mucho menos por un bebé. La ley sólo permite que se hagan reembolsos de gastos relacionados con el embarazo. Estos reembolsos van a constituir principalmente gastos de viajes, cuidados de los hijos propios cuando se acuden a citas o se está en reposo, limpieza de la casa… Aunque se permiten más conceptos y muchas veces se establece un límite de en torno a 20,000 dólares canadienses (unos 13.000€) para reembolsos varios. En un país como Canadá, esta es una cantidad que no supone motivación económica, aunque sí evita que el proceso suponga un coste para la gestante.

El modelo canadiense no es el único válido. En consonancia con organizaciones feministas como GIRE en México, consideramos que si una mujer desea ser compensada por ser gestante es legítimo, y su deseo debe protegerse y regularse. Apoyamos tanto a aquellas mujeres que realizan el proceso con motivación altruista como a quienes lo hacen con motivación económica o mixta. De hecho, en otros países encontramos una motivación mayoritariamente financiera, y cuando esta motivación no parte de una situación de inestabilidad o necesidad absoluta, también nos enorgullece acompañar esos casos. También hay grupos y organizaciones que apuestan por un modelo 100% público, restringido al territorio del país y sin compensación económica, como es el caso de la propuesta del grupo político Euskal Herria-Bildu. Para España, quizás la propuesta que más se asemeja al modelo canadiense hoy en día es la del grupo político Ciudadanos. En Portugal, el gobierno del Bloco de Esquerda (que a veces se equipara al español PODEMOS) ha aprobado un modelo totalmente altruista, sin compensación y con reembolsos totalmente restringidos.

La adopción nunca debería utilizarse como arma arrojadiza. Una víctima colateral de los ataques a la gestación subrogada es la institución de la adopción. Esta es una medida de protección a la infancia que permite a miles de niños tener una familia, y a miles de personas tener hijos. La adopción no es un premio de consolación ante la infertilidad. Expresiones como “no compres, adopta”, equiparan a los niños y niñas adoptados con mascotas o con hijos de segunda categoría. Es lamentable que personas que ni han adoptado ni piensan hacerlo, o que incuso han tenido hijos por vía tradicional o necesitando donantes de gametos pidan a terceros que adopten. Contraponer la reproducción asistida con la adopción hace mucho daño no sólo a los pacientes, sino sobre todo a las familias por adopción.

Entendemos las críticas y los temores ante la gestación subrogada. Se trata de un proceso que afecta a los derechos de las mujeres y sus cuerpos, e implica el nacimiento de niños y niñas. Entendemos que haya quienes puedan estar en contra de su regulación. Sin embargo, no entendemos ni aceptamos el insulto y el desprecio. Esperamos que precisamente quienes se oponen a la gestación subrogada sean quienes frenen estos ataques hacia gestantes, familias y bebés.

Exigimos respeto a todas las personas implicadas; y muy en especial hacia las mujeres a quienes se acusa de vender bebés; y hacia a los niños y niñas a quienes se injuria calificándoles de robados o comprados. Nosotros, como profesionales, asumimos los riesgos de trabajar en un ámbito sensible y no vamos a tomar represalias por mucho que se nos insulte.